“Buscamos que los alumnos tengan actitud y aptitud”. Lydia Campos

“Buscamos que los alumnos tengan actitud y aptitud”. Lydia Campos

20/01/2017

Esta semana, nuestros alumnos del Máster de Tributación y Asesoría Fiscal tendrán docencia con la directora del Máster, Lydia Campos. Lydia, economista, consultora y profesora titular de Escuela de Finanzas, es una profesional que, durante cerca de 20 años fue técnica y responsable fiscal del Banco Pastor. Su conocimiento fiscal y su extraordinaria capacidad docente la han convertido en una de las profesoras más conocidas entre los alumnos de Económicas y Empresariales de A Coruña.

Lydia responde a nuestras preguntas

 

1.- ¿Cuál es el papel del Asesor fiscal en la vida económica?

Los cambios legislativos en materia de impuestos son constantes y el ciudadano/empresa no puede estar pendiente de esas modificaciones a diario. Tampoco tiene por qué entender la ambigüedad de las leyes y cómo Hacienda las interpreta. Ahí está parte de la labor del asesor, en hacerlas comprensibles, en prestar el consejo adecuado para el momento adecuado, y en mi humilde opinión siempre con la legalidad por delante.

Cualquier decisión económica tiene connotaciones fiscales por eso esta profesión se hace cada vez más necesaria. Toda inversión tiene una rentabilidad económica-fiscal.

 

2.- ¿Qué competencias piensas que debe tener un buen asesor fiscal?

En un principio un asesor fiscal empezó siendo un mero “cumplimentador” de papeles, de impresos de declaraciones. Los medios de comprobación que tenía la Administración eran escasos, todo se presentaba en forma manual, y las revisiones que se practicaban eran escasas y de corto recorrido. Con el tiempo se le empezó a pedir más.

Los controles de la Administración Tributaria, una de las más informatizadas del mundo, se fueron haciendo más completos y exigió que los asesores fiscales y los contribuyentes afinaran más en sus declaraciones, los cambios legislativos se acrecentaron y el asesor fiscal tuvo que cambiar.

Esta evolución en sus funciones requirió una ampliación de sus competencias, no solo ser conocedor de la normativa fiscal, sino de economía, visión global de los negocios, de las relaciones entre grupos familiares de empresas y sobre todo ser un buen comunicador porque tiene que ser capaz de generar confianza a sus clientes.

 

3.- ¿Cómo ayuda la formación del Master de Asesoría Fiscal a nuestros alumnos?

En el Master de Asesoría fiscal de Escuela de Finanzas intentamos poner en consonancia el conocimiento de la normativa tributaria con su aplicación práctica, casi la mitad de las horas presenciales se dedica íntegramente a casos prácticos. Intentamos formar profesionales que sepan escuchar a sus clientes, entiendan sus problemas y como darle solución. De ahí que nuestra formación sea líder porque nos preocupamos de las personas, de aupar a nuestros alumnos a un nivel superior de madurez, es lo que demanda el mercado, que tengan actitud y aptitud.

 

4.- ¿Cómo será el asesor fiscal del Futuro?

Finalmente, apuntar una serie de reflexiones que plantea Lynda Gratton, catedrática de práctica directiva en la London Bussiness School, acerca de por qué algunas competencias se valoran más que otras, y dice lo siguiente: “En un momento dado algunas competencias se valoran más que otras. Generalmente esto sucede porque la gente considera que crean valor; también porque son raras y exigen un alto nivel de cualificación y de dominio de la habilidad que las hace estar en demanda, y finalmente porque es difícil que otras personas, o incluso una máquina, realicen el mismo trabajo”.

Estas reflexiones nos dan una respuesta para trabajar en los atributos que deberían cumplir nuestros servicios de asesoría para ser invulnerables en el futuro.

Desde mi perspectiva son varios los retos a los que debemos hacer frente:

1.- Desarrollo tecnológico, incorporando los mejores programas tanto de software como de hardware, que hagan más sencillas las tareas repetitivas.

2.- Incorporar una gestión documental y de gestión del conocimiento acorde al presente y al futuro.

3.- Conocimiento integral de la economía, de los negocios, de la situación global de la empresa y el empresario.

4.- Conocimiento específico, dentro de su organización, de los distintos aspectos laborales, mercantiles, contables y económicos, dando servicios a su cliente de forma integral.

¿Y esto es posible de alcanzar?, yo opino que sí, o como mínimo pensar en que es posible. Hay que continuar trabajando con ilusión y energía como si fuese el primer día y nuestro deber como educadores es trasmitirlo a los profesionales del futuro.