Siete de cada diez economistas coruñeses rechazan la amnistía fiscal
LUI COSTAS| A CORUÑA Si los 2.230 economistas colegiados en A Coruña ocupasen los escaños del Congreso de los Diputados, la amnistía fiscal que el Gobierno de Rajoy aprobó por decreto el pasado 20 de marzo no vería la luz. Un 74% de los asociados al Colegio de Economistas de A Coruña consideran negativa la medida con la que el Ejecutivo pretende incrementar sus ingresos y regularizar dinero negro, según el Barómetro de Economía que cada trimestre realiza el organismo colegial y que ayer presentaron los economistas Venancio Salcines y María Jesús Freire, directora del estudio financiado por la Diputación.
El documento presentado ayer advierte del sentir general de la profesión en la ciudad, que considera que la economía española, gallega y coruñesa está peor que hace un año; identifica el paro y la débil demanda interna como el principal problema de A Coruña y advierte de que la reforma laboral destruirá aún más empleo mientras dure la recesión y creará algunos puestos de trabajo cuando la tormenta amaine.
La amnistía fiscal disgusta a la profesión, aunque de acuerdo a su situación laboral son los parados y jubilados los que más se oponen a ella (un 81 y 86% de los profesionales desempleados y retirados así lo expresa), frente a los empresarios y autónomos (el 74% de ellos está en contra) y los que trabajan en el sector de la consultoría, otros servicios y construcción, frente a los trabajadores de la banca y los seguros, entre quienes defiende la medida casi un 40%.
La otra gran decisión económica adoptada por el Gobierno durante el primer trimestre y analizada por el barómetro es la reforma laboral. El 68,6% considera que la nueva norma "destruye empleo con más facilidad" y un 33,9% no cree que genere puestos de trabajo cuando comience la recuperación. La mayoría (66,1%), sin embargo, confía en que cree "algo de" o "mucho" empleo cuando cambie el ciclo. Los más críticos con los efectos de la reforma laboral ahora mismo son los economistas parados y los asalariados de empresas y administraciones (un 75% la rechazan), y específicamente los empleados en la industria, la construcción y el sector público, mientras que los más optimistas son los empresarios y autónomos (45,5%) y los que trabajan en el sector de la banca y seguros (39,4%). Los más optimistas con los efectos de la norma cuando arranque la recuperación son sin embargo los empleados de la industria, -un 71,9% cree que generará puestos de trabajo- y los más pesimistas son los trabajadores públicos y los pertenecientes a "otros servicios" y la construcción.
La mayoría de los economistas coruñeses (54%) también rechaza la introducción del copago en la sanidad y son los parados y los asalariados -públicos y privados- los que más se oponen (entre un 52 y un 68% lo rechaza), mientras que son los jubilados y empresarios o autónomos los que más lo defienden (un 57% y un 52% de estos sectores lo consideran positivo). Por sectores de actividad, los empleados de banca y la construcción verían con mejores ojos pagar por recibir asistencia sanitaria pública, mientras que los empleados públicos (un 71% lo rechaza) son con mucha diferencia los que más se oponen. En todo caso, si la medida se impusiera, un 74% de los profesionales preferiría que el pago fuese proporcional al nivel de renta que una tasa universal y simbólica. Sólo los empleados públicos y los trabajadores de la industria defienden una única tasa.
Como cabía esperar a la luz de los últimos acontecimientos, la inmensa mayoría de los encuestados (un 91%) considera que situación de la economía española ha empeorado, igual que la gallega o la de la provincia, aunque es ésta la que ven en una mejor situación. La mejor medicina para fomentar el empleo es captar inversión extranjera y mejorar el sistema educativo.
Noticia publicada en Laopinioncoruna.es. Link a la noticia. Descargar artículo en PDF.
